sabato 8 marzo 2008

Francia Monte San Miguel / Mont Saint-Michel






En los límites de la Bretaña y la Normandía, pero en territorio normando, desde más de cuatrocientos años, es lugar de peregrinaje ya célebre en la Alta Edad Media, donde se rinde culto a SAN MICHEL, cuya estatua sella el punto más alto del conjunto de edificios.
Antes de ir a este lugar había visto alguna foto o comentario en alguna revista turística pero creanme, ninguna palabra cubre la emoción que transmite este lugar. A Monte San Michel se debe ir sin lugar a dudas , devi andare per forza, como dicen los italianos.
Desde 1979 está registrado dentro del Patrimonio Mundial de la Humanidad pro la UNESCO, y recibe tres millones de visitantes al año, lo que lo sitúa entre las metas turísticas preferidas dentro de la Francia.
La característica principal de este islote, ahora unido a tierra a través de un terraplén, es que llegada cierta hora queda aislado por el mar con el alzamiento de la marea.
La marea se alza a un hora bien precisa, -escrita en un cartel a la entrada- a la cual los turístas principiantes deben estar muy atentos, porque si te has alejado de la orilla y estas despistado en medio del oceáno de arena, puedes sentir un fuerte ruido que algunos comparan con los caballos a galope que se acercan y no será otra cosa que la marea a modo de tsumani. Huye pan que te coje el dienteeeeeeeeee.....!!! Otros que parquean fuera de lugar pueden encontrarse la máquina FLOTANDO en alto mar.
Como todo turista low cost que se respete me llevé mi comidita en la mochila y chin pum a comerrrrrrrr, con el permiso de San Michel y su dragón.