lunedì 15 ottobre 2007

Cuba, El presente nos absorbe y la historia nos absolverá.

Este domingo salí a aprovecharme de las cosas gratis del capitalismo. Trajeron a la ciudad desde el lejano Perú una exposición sobre los Incas y otros grupos que poblaron la costa peruana a partir del 900 AC. La interesante exposición la forman toda una serie de objetos como coronas , collares, anillos, estatuas, y mascaras hechas principalmente con oro, plata y cobre. La muestra no es demasiado extensa pero suficiente para traer un soplo de brisa desde aquellas civilizaciones.

Me llamaron la atención un plato de Oro, decorado con líneas que recreaban animales, pájaros y personas que a mi juicio tenían tanto de ingenio y además unas estatuas pequeñísimas en metal con tanto detalle que todavía no riesgo a imaginar como las hicieron con los instrumentos de la época.

La muestra se desarrolla en un palacio del 1570 del Arquitecto Andrea Palladio, maestro de la arquitectura universal. A su vez este palacio contiene pinturas del 500 de famosos pintores, que no conozco como quisiera. La idea es vertiginosa, un palacio famoso del Arquitecto Andrea Palladio, lleno de cuadros famosos y con una exposición de los Incas....colirio para los ojos, para los que les asiente esta medicina, claro está.

Asi al final de la sala me quedé paradita delante de cuadro que mi marido me hizo notar era de Giambatista Tiepolo. Olio sobre tela 254x340cm del 1744, ciertamente me paré a contemplarlo porque figuraban al centro un diabólico diablo, y valga la redundancia y una gentil y frágil dama. Quise adivinar el nombre del cuadro,,,y cuando me acerqué a leer cual le había dado el pintor leo: “El tiempo descubre la verdad y pone en fuga la mentira” simpático no? ¿mensaje en código? No, solo otro modo de decir que entre cielo y tierra no quedará nada oculto.

Por suerte había un escrito que explicaba los elementos del cuadro, porque de lo contrario es como ir al concierto con los oídos cerrados. Repito lo que leí: el reloj de arena símbolo del tiempo, la hoz y el diablo representan la mentira, la blanca dama lleva en mano la luz de la verdad y la justicia con la cual pondrá en fuga la Mentira. Existe también un espejo (como el de Medea) en mano de la Justicia símbolo de las introspecciones. A la derecha la mentira que se ahoga en el mar.

Sé que en la escena de la vida real cada uno dará a sus personajes una cara diversa a la mía, pero del cuadro me quedo con la parte de la Esperanza, que un día la luz de la verdad ponga en fuga la mentira.